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OTAKUS & COMUNIDAD
Mano a mano con el youtuber y creador de anime
Joey Bizinger, alias The Anime Man, se ganó el corazón de la comunidad otaku con su pasión y conocimiento. Esta es la historia de cómo se convirtió en un referente global del anime.

Juan Manuel Perez

Para millones de fans del anime en todo el mundo, el nombre The Anime Man es sinónimo de pasión, conocimiento y autenticidad. Joey Bizinger, el creador detrás del personaje, no solo habla de anime: lo estudia, lo vive y lo defiende. Su recorrido no fue casual ni improvisado. Fue el resultado de años de dedicación, curiosidad genuina y un profundo amor por la cultura japonesa.

Nacido en Sídney, Australia, pero de madre japonesa, Joey creció entre dos mundos. En su casa se hablaba japonés, se comía curry con arroz y se veían Ghibli en VHS. Esa mezcla cultural lo marcó para siempre. Mientras sus amigos jugaban a videojuegos occidentales, él estaba obsesionado con Tokyo Ghoul, Nana y Haruhi Suzumiya.

En 2013, decidió abrir un canal de YouTube llamado The Anime Man. Al principio, era solo un lugar para hacer rankings de sus series favoritas y compartir teorías con otros fans. Pero rápidamente se convirtió en mucho más. Joey combinó análisis profundo con humor, críticas sinceras con referencias otaku, y videos casuales con entrevistas profesionales a creadores, seiyuus y animadores de la industria.

Uno de los puntos de inflexión fue cuando empezó a hacer entrevistas cara a cara con leyendas del anime, como los directores de Your Name, Steins;Gate o Made in Abyss. Su respeto por los artistas, sumado a su habilidad para hablar japonés con fluidez, lo posicionó como un verdadero puente cultural. No era un extranjero más hablando de anime: era uno de los nuestros.

Además de YouTube, Joey se expandió a otros formatos. En 2019 lanzó el podcast Trash Taste junto a Gigguk y CDawgVA, donde charlan sobre anime, vida en Japón, cultura otaku y memes. El podcast se volvió un fenómeno global, con millones de oyentes y giras en vivo por EE. UU., Europa y Asia.

También incursionó en la música con su proyecto Ikurru, donde mezcla letras en japonés e inglés, estética anime y sonidos experimentales. Varios de sus videoclips están inspirados en openings, y no faltan referencias a Evangelion, Ergo Proxy o FLCL.

Joey no se quedó solo con el contenido digital: escribió un manga, participó como invitado especial en convenciones de anime en todo el mundo, colaboró con estudios japoneses y hasta apareció como personaje en visual novels. Su forma de entender el anime —no solo como entretenimiento, sino como arte y cultura— hizo que miles de otakus lo sientan como un amigo.

También incursionó en la música con su proyecto Ikurru, donde mezcla letras en japonés e inglés, estética anime y sonidos experimentales. Varios de sus videoclips están inspirados en openings, y no faltan referencias a Evangelion, Ergo Proxy o FLCL.