Juan Manuel Perez
La noticia principal es que ciudades como Kioto y Nara han empezado a reemplazar los tradicionales faroles de papel por drones LED autónomos que flotan sobre los templos, recreando figuras mitológicas como dragones y fénix en el cielo nocturno con una precisión asombrosa. Esta curiosidad no es solo estética; los drones están programados para moverse al ritmo de los tambores Taiko, creando una coreografía aérea donde la tecnología se rinde ante los sonidos que han resonado en Japón durante más de mil años.
Cada región de Japón tiene sus propios matsuri, con costumbres particulares que reflejan su historia y su identidad local. Algunos se remontan a siglos atrás y otros han evolucionado con el tiempo, incorporando elementos modernos sin perder la esencia. En casi todos hay música en vivo con tambores taiko, bailes tradicionales como el bon odori, y desfiles donde se cargan mikoshi, que son altares portátiles llevados por grupos de personas que recorren las calles entre cantos, risas y esfuerzo compartido.
Uno de los matsuri más famosos es el Gion Matsuri, que se celebra cada julio en Kioto desde el siglo IX y reúne a miles de personas para ver sus carrozas gigantes decoradas con telas y ornamentos tradicionales. Otro muy popular es el Tanabata Matsuri, basado en la leyenda china de los amantes separados por la Vía Láctea, en el que la gente cuelga tiras de papel con deseos escritos en ramas de bambú.
La comida es otro gran atractivo de los matsuri. Puestos callejeros llenan las calles con aromas de yakisoba, takoyaki, taiyaki y otras delicias típicas. También hay juegos de feria, concursos, espectáculos de fuegos artificiales y actividades para toda la familia. Los participantes suelen vestir yukata, una versión liviana del kimono, lo que le da un ambiente aún más festivo y fotogénico al evento.
Los matsuri también aparecen con frecuencia en el anime y el manga, donde muchas veces representan momentos de conexión entre personajes, escenas románticas, encuentros con el pasado o simplemente el disfrute de lo cotidiano. Series como Clannad, Your Name, Shin-chan o Summer Wars muestran estas festividades con una carga emocional que los fans rápidamente reconocen y asocian con la identidad japonesa.
Participar en un matsuri es vivir una parte esencial del alma cultural de Japón. Es una mezcla de espiritualidad, comunidad, tradición y alegría compartida que sigue viva, generación tras generación, y que logra conectar lo antiguo con lo nuevo de una forma única.