Juan Manuel Perez
Tras el éxito de la película previa, Studio MAPPA ha decidido lanzar esta parte como una serie de televisión de altísima factura técnica, aprovechando las vacaciones de invierno para dominar el rating global. La curiosidad que tiene a todos locos es que el director ha decidido mantener la relación de aspecto cinematográfica (21:9) en ciertos momentos clave del combate, obligando a las plataformas de streaming a adaptar su interfaz para una experiencia inmersiva. Es la primera vez que un anime de temporada se siente tan "cine" desde el primer minuto.
Lo curioso de esta producción es la banda sonora dinámica. La noticia técnica detrás de la serie es que la música cambia según el ritmo cardíaco de las escenas, utilizando un algoritmo de mezcla de audio que hace que las explosiones de Reze suenen diferentes en cada sistema de sonido. Los fans han descubierto un detalle fascinante: en los créditos finales de cada episodio, hay fotogramas ocultos que solo se ven si bajás el brillo de tu pantalla al mínimo, revelando fragmentos del pasado de los personajes. Esta búsqueda del tesoro digital ha generado que las redes sociales se llenen de tutoriales de edición de imagen para "revelar" los secretos que MAPPA dejó escondidos para los fans más observadores.
La curiosidad final es que la actriz de voz de Reze grabó sus líneas en un entorno de grabación 3D para que, cuando el personaje susurra, el espectador sienta que la tiene al lado del oído (audio binaural). Es el estreno que está rompiendo récords de visualización en simultáneo y que, por su crudeza y belleza visual, está redefiniendo lo que esperamos de un shonen en 2026. Es el tema de conversación obligatorio en cualquier foro otaku este mes.