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latinoamérica otaku
Cómo el anime se volvió parte de la cultura peruana
El anime en Perú dejó de ser solo entretenimiento para convertirse en una expresión cultural compartida por generaciones. De la televisión a las comunidades y el streaming, su impacto sigue creciendo y reinventándose.

Juan Manuel Perez

El anime en Perú pasó de ser un simple contenido televisivo a convertirse en una expresión cultural profundamente arraigada. Durante años, series emitidas en televisión abierta y cable formaron parte de la rutina diaria de niños y adolescentes, dejando una huella generacional que se sostuvo gracias a historias continuadas, personajes memorables y doblajes que se volvieron icónicos en toda Latinoamérica.

Con el tiempo, ese consumo individual se transformó en comunidad. Convenciones, encuentros y espacios de fandom permitieron que el anime se viviera de forma colectiva, mezclando referencias japonesas con códigos locales. Lejos de ser una copia exacta de su origen, el anime en Perú fue adoptado y reinterpretado, integrándose a la identidad cultural de quienes lo consumen.

Hoy, gracias a Internet y al streaming, conviven distintas generaciones de fans y el acceso a nuevas obras es inmediato. El anime ya no ocupa un lugar marginal, sino que funciona como un espacio de identificación, memoria y expresión cultural que sigue creciendo y renovándose en el país.